Capítulo 1. Análisis comparativo del empleo formal e informal
En Chile, la estructura del empleo informal difiere significativamente respecto del empleo formal, caracterizándose por una mayor vulnerabilidad, menor productividad y acceso limitado a los sistemas de protección social. La informalidad se concentra principalmente en los trabajadores por cuenta propia, en personas con menores niveles educativos, así como en jóvenes y adultos mayores, y en las microempresas. En contraste, el empleo formal predomina en empresas de mayor tamaño y en actividades de mayor complejidad productiva, y está vinculado a trabajadores con mayor nivel educativo y con acceso efectivo a los sistemas de protección y seguridad social.
La estructura ocupacional refleja estas diferencias. Mientras un 85% de la ocupación formal corresponde a empleo asalariado público y privado, alrededor de un 90% del empleo informal está compuesto por trabajadores por cuenta propia cuyas actividades no están registradas ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) y asalariados privados sin cotizaciones previsionales ni cobertura de seguridad social.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), en el trimestre móvil octubre-diciembre de 2025, casi la mitad de los ocupados informales se desempeñaban como trabajadores independientes o por cuenta propia, desarrollando actividades comerciales no registradas ante el SII y en ausencia de mecanismos contables formales que les permitiesen separar sus gastos personales de aquellos asociados a sus actividades comerciales (Figura 1).
Asimismo, más de un tercio del empleo informal corresponde a trabajadores del sector privado que, pese a contar con un contrato laboral, no reciben el pago regular de sus cotizaciones previsionales ni de seguridad social por parte de sus empleadores. Completan la estructura del empleo informal, los asalariados del sector público (5,2%), los trabajadores del servicio doméstico (4,5%), los familiares no remunerados del hogar (2,3%) y los empleadores cuyas actividades comerciales no se encuentran registradas ante el SII (1,6%).
Esta composición contrasta con la del empleo formal, donde predominan los asalariados privados y públicos (69,7% y 15,7%, respectivamente) y en la que el trabajo por cuenta propia representa una proporción considerablemente menor, cercana al 10% (Figura 2).
Figura 1
Empleo informal según categoría ocupacional
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo informal total)

Figura 2
Empleo formal según categoría ocupacional
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo formal total)

Notas: (a) Serv. Dom. corresponde a personas trabajadoras del servicio doméstico, Fno.rem. a los familiares no remunerados y Empl. a los empleadores. (b) Los porcentajes corresponden a la participación de cada categoría en el empleo total formal o informal.
Fuente: Ministerio de Hacienda en base a ENE (INE).
El análisis de la composición etaria del empleo formal e informal refuerzas estas diferencias. En ambos casos, la mayor proporción de ocupados se concentra en el segmento de 25 a 54 años; no obstante, su peso relativo es mayor en el empleo formal, donde representa un 76,1% (equivalente a 5,2 millones de personas), en comparación al 59,8% en el empleo informal (1,5 millones). A continuación, se ubica el tramo de 55 a 64 años, que representa un 17,8% del empleo informal y un 15% del formal. Las diferencias pronunciadas se observan en los extremos de la distribución etaria, donde en el empleo formal, los jóvenes menores de 24 años superan en participación a los adultos de 65 años y más (5,2% frente a 3,7%), mientras que en el empleo informal ocurre lo contrario, con los adultos mayores de 65 años concentrando un 14% de la ocupación frente al 8,3% de los jóvenes menores de 24 años (Figuras 3 y 4).
Figura 3
Empleo informal según edad
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo informal total)

Figura 4
Empleo formal según edad
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo formal total)

Notas: Los porcentajes corresponden a la participación de cada categoría en el empleo total formal o informal.
Fuente: Ministerio de Hacienda en base a ENE (INE).
Las diferencias entre el empleo formal e informal también se manifiestan en el nivel educacional de quienes participan en cada segmento. En el empleo informal, cerca de la mitad de las personas ocupadas posee educación media, alcanzando un 48,4% en el trimestre móvil octubre-diciembre de 2025 (1,2 millones de personas). El resto se distribuye de manera equilibrada entre quienes poseen estudios de nivel superior (universitarios o técnicos), que representan un 29,6% (748 mil personas), y aquellos que solo completaron la educación básica, con un 21,3% (538 mil personas). Esta estructura evidencia un predominio de los trabajadores con trayectorias educativas intermedias y bajas, lo que tiende a restringir el acceso a ocupaciones de mayor productividad y con protección social más robusta.
En el empleo formal, en cambio, predominan los trabajadores con estudios terciarios, que alcanzan un 56,1% (3,8 millones de ocupados), seguida de quienes completaron la enseñanza media, con un 37% (2,5 millones de personas), y de un grupo minoritario con educación básica, equivalente al 6,8% (468 mil personas). Esta distribución muestra que la formalidad se asocia a mayores niveles de capital humano, lo que facilita el acceso a empleos más productivos, estables y con mayor protección social (Figuras 5 y 6).
Figura 5
Empleo informal según nivel educacional
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo informal total)

Figura 6
Empleo formal según nivel educacional
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo formal total)

Notas: a) Los porcentajes corresponden a la participación de cada categoría en el empleo total formal o informal. (b) Los porcentajes correspondientes a personas sin estudios no se presentan en la figura. Estos representan un 0,8% del total de ocupados en el empleo informal y un 0,1% de quienes se desempeñan en el empleo formal. (c) Educación terciaria incluye educación técnica, universitaria y de postgrado.
Fuente: Ministerio de Hacienda en base a ENE (INE).
La distribución sectorial del empleo también muestra diferencias significativas entre formalidad e informalidad, complementando el análisis según características etarias, educacionales y categorías ocupacionales. En el empleo informal, el comercio constituye el principal ámbito de inserción, concentrando el 20,8% de los ocupados, lo que equivale a 530 mil personas en el trimestre móvil octubre-diciembre de 2025. Le siguen la construcción (11,3%, 287 mil personas) y la agricultura (9,4%, 238 mil trabajadores). En conjunto, estos sectores concentran el 41,5% de la informalidad laboral en diciembre de 2025. Otros sectores con presencia relevante corresponden a la industria manufacturera (8,4%, 214 mil personas), el transporte (7,3%, 185 mil) y las actividades de alojamiento y servicios de comida (6,4%, 163 mil).
En el empleo formal, el comercio también concentra la mayor proporción de ocupados (16,4%, 1,1 millones de personas). Sin embargo, a diferencia de la informalidad, la formalidad incorpora sectores vinculados a la provisión de bienes y servicios públicos o de mayor complejidad productiva, como la manufactura (9,8%, 682 mil), la administración pública (9,1%, 631 mil), la enseñanza (8,2%, 570 mil), la salud (7,2%, 498 mil) y la construcción (7,2%, 496 mil). Esta distribución evidencia que, mientras la informalidad se concentra en ramas intensivas en mano de obra poco calificada, la formalidad se asocia con actividades que requieren mayor nivel de capital humano y, por ende, están asociadas a mayor productividad (Figuras 7 y 8).
Figura 7
Empleo informal según actividad económica
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo informal total)

Figura 8
Empleo formal según actividad económica
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo formal total)

Nota: Los porcentajes corresponden a la participación de cada categoría en el empleo total formal o informal.
Fuente: Ministerio de Hacienda en base a ENE (INE).
Finalmente, el tamaño de la empresa constituye otra dimensión relevante para comprender las diferencias entre empleo formal e informal. El empleo informal se concentra mayoritariamente en unidades productivas de menor tamaño: un 66,1% de los ocupados, equivalentes a 1,6 millones de personas, trabaja en empresas con menos de cinco trabajadores. El 26% restante se distribuye de manera relativamente homogénea entre pequeñas, medianas y grandes empresas, lo que evidencia la menor presencia de la informalidad en la medida que aumenta el tamaño de la empresa.
En contraste, el empleo formal predomina en empresas de mayor tamaño. Las grandes empresas, con 200 o más trabajadores, concentran el 42,7% de los ocupados, equivalentes a 2,9 millones de personas en el trimestre finalizado en diciembre de 2025. Les siguen las empresas medianas, con entre 50 y 199 trabajadores, que representan un 16,5% (1,1 millones de personas). En los tramos de menor tamaño, las microempresas con menos de 5 trabajadores concentran el 15,5% del empleo informal (cerca de 1 millón de personas), mientras que poseen entre 11 y 49 personas trabajadoras reúnen el 14,5%, cifra también cercana al millón de personas ocupadas informales (Figuras 9 y 10).
Figura 9
Empleo informal según tamaño de la empresa
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo informal total)

Figura 10
Empleo formal según tamaño de la empresa
(octubre-diciembre 2025, miles de personas y % que cada categoría representa en el empleo formal total)

Nota: Los porcentajes corresponden a la participación de cada categoría en el empleo total formal o informal.
Fuente: Ministerio de Hacienda en base a ENE (INE).
Recuadro
Diferencias metodológicas entre las mediciones de informalidad del INE y las que combinan estos registros con datos administrativos
El INE define como ocupados informales a los trabajadores dependientes que, debido a las características de su vínculo laboral, no cuentan con acceso efectivo a la seguridad social en salud y pensiones. Esta categoría incluye además a empleadores y trabajadores por cuenta propia cuyas actividades comerciales no están registradas en el SII y que carecen de mecanismos contables formales que les permitan distinguir entre gastos personales y aquellos que se derivan de la actividad económica.
Asimismo, se consideran informales los familiares no remunerados que participan en unidades económicas domésticas sin recibir compensación por su labor. En este marco, la tasa de informalidad se obtiene como el número de personas ocupadas informales expresadas como porcentaje del total de ocupados. Estas definiciones se encuentran en concordancia con los lineamientos metodológicos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la medición de la informalidad laboral.
Por otra parte, la estimación de empleo informal elaborada a partir de los registros administrativos de la Superintendencia de Pensiones, que se construye utilizando el total de cotizantes en el sistema previsional, y su diferencia con el total de ocupados del INE, totaliza 3,5 millones de personas a diciembre de 2025(a). Respecto de la estimación de informalidad laboral del INE, se observa una diferencia del orden de un millón de empleos, ya que, en el trimestre móvil finalizado en diciembre de 2025, este organismo presenta un total de 2,5 millones de personas ocupadas informales (Figura R1).
Esta diferencia se debe a que esta medición combina fuentes de distinta naturaleza. Por una parte, incorpora el registro muestral de la ENE, que a partir de 2020 incorpora mejoras metodológicas tomando como referencia el censo de 2017, y por otra, integra los datos administrativos de la Superintendencia de Pensiones, que entregan el número de cotizantes efectivos en el sistema previsional.
La tasa de informalidad que combina los registros administrativos de la Superintendencia de Pensiones con las cifras de empleo del INE se calcula a través de la siguiente fórmula(a,b):
En cuanto a su evolución, ambas estimaciones de la tasa de informalidad muestran tendencias similares, aunque con diferencias en magnitud. La tasa estimada por el INE se ha mantenido históricamente en torno al 28%, con una reducción excepcional durante la pandemia cuando alcanzó un mínimo de 22,3% en el trimestre móvil mayo–julio de 2020. Posteriormente, retornó gradualmente a sus rangos históricos y, desde marzo–mayo de 2024, registró un descenso seguido de un leve repunte hacia fines de 2025, situándose en 26,8% en diciembre de ese año. En contraste, la medición que integra los datos del INE y los registros administrativos presenta niveles consistentemente más elevados, que oscilan entre 30% y 40%. Si bien reproduce las tendencias generales observadas en la estimación del INE, alcanza valores significativamente mayores, registrando un 36,9% en el trimestre de diciembre de 2025 (Figura R2).
Figura R1
Empleo informal según medición INE y aquella que combina registros INE y administrativos
(enero 2019 – diciembre 2025; miles de personas)

Figura R2
Tasa de ocupación informal según medición INE y aquella que combina registros INE y administrativos
(enero 2019 – diciembre 2025; %)

Fuente: Ministerio de Hacienda en base ENE (INE) y Superintendencia de Pensiones.
Ambas estimaciones coinciden en mostrar una desaceleración sostenida del empleo informal, con un leve repunte en las mediciones más recientes (Figura R3).
Figura R3
Variación en 12 meses del empleo informal según medición INE y aquella que combina registros INE y administrativos
(enero 2019 – diciembre 2025; %)

Fuente: Ministerio de Hacienda en base ENE (INE) y Superintendencia de Pensiones.