Capítulo 3: Informalidad en el microemprendimiento según la VIII Encuesta de Microemprendimiento de 2025
De acuerdo con los resultados de la VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME), en 2025 se estimó la existencia de cerca de 2 millones de microemprendedores en el país. De ellos, el 59% correspondía a hombres (alrededor de 1,2 millones), mientras que el 41% eran mujeres (aproximadamente 857 mil). Desde el punto de vista etario, la mayor concentración se observó en el tramo de 35 a 54 años, que representó el 45% del total. Le siguieron los grupos de 55 a 64 años (21%), de 25 a 34 años (17%) y, en menor proporción, las personas de 65 años y más, con un 13%. Respecto del nivel educacional, el 36% declaró haber completado la enseñanza media, el 21% contaba con educación básica, el 18% poseía formación universitaria y el 17% estudios técnicos (Tabla 2).
Tabla 2
Caracterización demográfica del microemprendimiento
|
Categoría |
Tramos de edad (años) |
Hombres (N° personas) |
Mujeres (N° personas) |
Total (N° personas) |
% |
|---|---|---|---|---|---|
|
Edad |
15-24 |
37.227 |
37.432 |
74.659 |
4% |
|
25-34 |
199.239 |
168.041 |
367.280 |
17% |
|
|
35-44 |
291.818 |
203.359 |
495.177 |
23% |
|
|
45-54 |
272.915 |
187.294 |
460.209 |
22% |
|
|
55-64 |
277.985 |
165.658 |
443.642 |
21% |
|
|
65 y más |
177.626 |
95.974 |
273.600 |
13% |
|
|
Total |
1.256.810 |
857.757 |
2.114.567 |
100% |
|
|
Nivel educacional |
Sin estudios |
6.366 |
9.601 |
15.967 |
1% |
|
Ed. Básica |
386.915 |
215.073 |
601.988 |
28% |
|
|
Ed. Media |
435.628 |
334.291 |
769.919 |
36% |
|
|
Ed. Técnica |
203.340 |
150.506 |
353.846 |
17% |
|
|
Ed. Universitaria |
224.562 |
148.286 |
372.848 |
18% |
|
|
Total |
1.256.810 |
857.757 |
2.114.567 |
100% |
|
|
Categoría ocupacional |
Empleador |
198.584 |
66.193 |
264.777 |
13% |
|
Cuenta propia |
986.711 |
746.691 |
1.733.401 |
83% |
|
|
Sin información |
71.515 |
44.874 |
116.389 |
6% |
|
|
Total |
1.238.447 |
850.936 |
2.089.383 |
100% |
Fuente: Ministerio de Hacienda en base la VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME).
La informalidad en el emprendimiento ha presentado una tendencia creciente desde 2015. En 2025, el porcentaje de emprendimientos informales, es decir aquellos que no cuentan con inicio de actividades ante el SII o carecen de sistemas de contabilidad que permitan separar sus gastos personales de aquellos asociados las actividades comerciales que desarrollan alcanzó un 54,2%; disminuyendo 4,1 pp. en relación con la medición a la medición anterior (Figura 47).
Desde una perspectiva sectorial, la informalidad en el microemprendimiento se concentra principalmente en el sector primario, que agrupa las actividades vinculadas a la extracción de recursos naturales, donde más del 70% de las iniciativas operan bajo estas condiciones. A continuación, destacan los sectores de construcción, manufactura y transporte, en los cuales la proporción de emprendimientos se situó entre 68% y 57% en 2025 (Figura 48).
Figura 47
Informalidad en el microemprendimiento
(2015 – 2025; %)

Figura 48
Informalidad en el microemprendimiento se- gún sector económico
(2025, % del total de microem- prendedores informales)

Nota: En la Figura 48 el sector primario se refiere a las actividades que se dedican a la extracción de recursos.
Fuente: Ministerio de Hacienda en base a la VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME).
En 2025, la principal motivación declarada para emprender en condiciones de informalidad fue la necesidad, señalada por el 58% de los casos, lo que representa una disminución de 3 pp. respecto de la medición previa. En segundo lugar, se ubicó la motivación por oportunidad, con un 27%, proporción inferior a la registrada en 2022 y 2019 (29%). Por último, la tradición familiar fue señalada por el 10% de los microemprendedores, lo que implica un aumento de 2 pp. en comparación con la encuesta anterior (Figura 49).
En cuanto a las razones para no formalizar el emprendimiento, la más frecuente se asocia al tamaño de la actividad: el 52% de los microemprendedores considera que su negocio es demasiado pequeño para justificar la formalización. En segundo lugar, un 20% señala que su actividad puede desarrollarse sin necesidad de registro, mientras que un 7% menciona factores vinculados a los costos del proceso (Figura 50). Este patrón sugiere que las barreras percibidas a la formalización no se explican principalmente por restricciones financieras directas, sino por una evaluación en la que la escala productiva y la baja complejidad operativa reducen los incentivos a incorporarse al sistema formal. En contextos donde los niveles de ventas son acotados y la actividad se organiza en torno a circuitos locales o vínculos de confianza, la formalización tiende a percibirse como un requisito poco relevante para la continuidad del negocio, más que como una herramienta de acceso a financiamiento o expansión.
Figura 49
Motivación para emprender de manera informal
(2019 – 2025, % del total de microemprendedores informales)

Figura 50
Razones para no formalizar el emprendimiento
(2025, % del total de microemprendedores informales)

Fuente: Ministerio de Hacienda en base a la VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME).
Entre los factores que limitan el crecimiento de los emprendimientos informales destacan, en primer lugar, la escasez de clientes y las limitaciones para acceder a financiamiento, mencionadas por el 27% y el 16% de los casos, respectivamente. En menor medida, también se identifican la incertidumbre sobre la situación económica (8,9%), el encarecimiento de los insumos (8%) y las responsabilidades familiares (6,8%) como elementos que condicionan la expansión de estas iniciativas (Figura 51). La predominancia de factores vinculados a la demanda y al acceso a financiamiento sugiere que las principales restricciones no se explican exclusivamente por el marco regulatorio, sino también por la reducida escala de operación y la participación en mercados de escasa profundidad, condiciones que dificultan la capacidad de generar ingresos más estables y las posibilidades de realizar inversiones orientadas a la expansión del negocio.
Por otra parte, entre los beneficios más valorados por los microemprendedores informales destaca la flexibilidad para organizar la jornada laboral, mencionada por el 34% de los encuestados. En segundo lugar, un 24% resalta la posibilidad de compatibilizar la actividad con otras responsabilidades, especialmente aquellas vinculadas al trabajo doméstico y al cuidado familiar. A ello se suma la independencia respecto del empleo asalariado, señalada por el 22% de los casos. Con menor frecuencia, se menciona la oportunidad de aprovechar mejor las propias habilidades (8,2%), la expectativa de obtener mayores ingresos en comparación con el trabajo dependiente (5,4%) y la opción de contar con una fuente de ingresos transitoria mientras se busca empleo (3,9%) (Figura 52). La relevancia de estos atributos sugiere que, más allá de las restricciones que enfrentan, el microemprendimiento informal cumple una función de ajuste en el mercado laboral, ofreciendo márgenes de autonomía y conciliación que no siempre están disponibles en el empleo asalariado, especialmente en contextos de trayectorias laborales inestables o con altas exigencias de cuidado.
Figura 51
Aspectos que limitan el crecimiento en el emprendimiento informal
(2025, % del total de microemprendedores informales)

Figura 52
Principal beneficio de ser independiente informal
(2025, % del total de microemprendedores informales)

Fuente: Ministerio de Hacienda en base a la VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME).