Conclusiones y desafíos
La séptima versión del Reporte de Indicadores de Género en las Empresas en Chile es el resultado de la colaboración entre instituciones públicas y de la so- ciedad civil para visibilizar las brechas de género pre- sentes en la información que declaran las empresas entidades emisoras de valores mediante la NCG N°386 y NCG N°461 a la CMF. La consolidación de este equi- po de trabajo ha permitido realizar este monitoreo de forma continua a lo largo de los años, y mejorar la me- todología de manera constante para obtener datos más precisos que sustenten políticas públicas basadas en evidencia.
El primer apartado muestra la evolución de los indica- dores entre 2022 y 2025, permitiendo observar las ten- dencias de una muestra seleccionada de empresas. En ella observamos que, si bien desde el inicio del período hasta la actualidad ha existido un aumento en la par- ticipación de mujeres a todo nivel y una disminución de 10,6 pp. de Empresas Cero a nivel de directorios, persisten brechas en la representación de mujeres en espacios de toma de decisión. Aunque las empresas sin trabajadoras son prácticamente marginales en la ac- tualidad, aún persiste una alta proporción de Empre- sas Cero a nivel de gerencias de primera línea y de directorios.
Al analizar los avances en las empresas que tienen al menos un 20% de mujeres en sus directorios, se ob- serva que entre el 2022 y 2025 ha aumentado en 5,3 pp., aunque la curva de crecimiento se ha estancado en los últimos años. Al hacer un zoom por rubro, ve- mos que rubros que tradicionalmente han tenido una participación masculina predominante, como Cons- trucción y Explotación de minas y canteras han incorporado a más mujeres trabajadoras en el período analizado, convirtiéndose en un esfuerzo reconocido a nivel internacional. Sin desmedro de eso, el análi- sis de la evolución muestra que la participación fe- menina total disminuyó en 7 de los 16 sectores ana- lizados. Además, se mantiene la tendencia de que, a medida que aumenta el nivel de responsabilidad, dis- minuye la participación de mujeres, fenómeno exa- cerbado en los rubros con mayor participación laboral masculina.
Los principales indicadores para 2025 refuerzan este diagnóstico, pues aun cuando el 39,0% de las personas trabajadoras son mujeres, éstas representan solo un 23,1% de las gerencias de primera línea y un 17,0% de los directorios, mostrando la relevancia de avanzar en medidas de permanencia y promoción al interior de las empresas.
Aunque las empresas sin trabajadoras son prácticamente marginales en la actualidad, aún persiste una alta proporción de Empresas Cero a nivel de gerencias de primera línea y de directorios.
Rubros que tradicionalmente han tenido una participación masculina predominante han incorporado a más mujeres trabajadoras en el período analizado, convirtiéndose en un esfuerzo reconocido a nivel internacional.
En el análisis de este segmento, vemos una clara ex- presión de la división sexual del trabajo, en cuanto hay una concentración de mujeres en rubros como Otras actividades de servicios (66,1%), Enseñanza (53,1%) y Comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos automotores y motocicletas (47,4%). Llama la atención que, en el rubro de Otras activi- dades de servicio, donde la mayor parte de su fuerza laboral son mujeres, presenta una brecha salarial re- portada en desmedro de las mujeres en nivel Admi- nistrativo y Medio (18,3%) sobre el doble del prome- dio (8,2%). Esto podría ser una alerta sobre los resul- tados de la segregación horizontal y sus efectos sobre la concentración de las mujeres en áreas con mayores brechas de ingresos con respecto a los hombres, por lo que se sugiere complementar con otros análisis y fuen- tes de información.
En la comparación entre empresas IPSA y el resto de las empresas analizadas, las primeras presentan una ma- yor participación femenina en el nivel de trabajadoras (41%) y en directorios (22,8%), no así en gerencias de primera línea (20,8%).
Los resultados muestran la necesidad de impulsar la contratación de mujeres en las empresas, de reformas legislativas que contribuyan a avanzar en medidas de corresponsabilidad, y de trabajar en conjunto para ge- nerar las condiciones laborales que permitan a todas las personas acceder a trabajos formales y cargos de mayor responsabilidad en igualdad de oportunidades.
Los datos contenidos en este reporte deben ser consi- derados un incentivo para seguir avanzando en medi- das de incorporación, permanencia y promoción de más mujeres en las empresas. Espacios laborales más inclusivos permiten a las personas desarrollarse plena- mente en sus trabajos, aprovechando su talento para maximizar los beneficios a las empresas y la economía. Tener más mujeres en espacios de toma de decisión posibilita generar mejores gobiernos corporativos, me- jores políticas laborales y mayor capacidad de resilien- cia e innovación.
Reconocemos las voluntades de las empresas por avanzar en esta materia, y destacamos la importan- cia del fortalecimiento de mecanismos institucionales que nos permitan obtener datos para analizar tanto la panorámica general como la evolución en los últimos años. Invitamos a realizar este ejercicio rigurosamente y avanzar en una mejora continua en la calidad de la información reportada, con el objetivo de que los da- tos reflejen la realidad nacional y permitan tomar me- didas proactivas conducentes a la igualdad de género. Si bien se espera que en los próximos años se observe una mejora en los indicadores producto de las políti- cas laborales aprobadas en los últimos años, especial- mente de la Ley “Más Mujeres en Directorios”, ese cam- bio se proyecta a un mediano plazo, dado el carácter progresivo de esta reforma.
Este reporte ha sido un instrumento clave en la carac- terización de la participación de mujeres en las em- presas en los últimos años, entregando evidencia para convocar al debate a las autoridades correspondientes sobre las brechas de género que aún persisten. Tene- mos la confianza de que continuara siendo una buena herramienta para monitorear los avances promovidos por las políticas públicas y evaluar la necesidad de fo- calizar la atención en los espacios donde es necesario fortalecer cambios culturales y corporativos.
Una política pública que no considera a las mujeres y, por tanto, las brechas y barreras particulares que presentan para su inclusión y promoción en el mun- do laboral, es una política que replica o exacerba la desigualdad. El Reporte de Indicadores de Género en las Empresas en Chile es un insumo para construir políticas públicas eficientes y pertinentes.
Los resultados muestran la necesidad de impulsar la contratación de mujeres en las empresas, de reformas legislativas que contribuyan a avanzar en medidas de corresponsabilidad, y de trabajar en conjunto para generar las condiciones laborales que permitan a todas las personas acceder a trabajos formales
y cargos de mayor responsabilidad en igualdad de oportunidades.